martes, 30 de mayo de 2017

¿Sabes diferenciar una noticia con base científica de una pseudocientífica o falsa?

Uno de los grandes problemas que tiene la ciencia hoy en día es su lado oscuro, la pseudociencia. Contra toda expectativa, internet, en lugar de ayudar a la difusión de la ciencia, ha ayudado a difundir la pseudociencia.
Actualmente cualquiera que quiera escribir cualquier mentira puede hacer que ésta tenga una apariencia verídica y se transforme en viral simplemente con hacer un video bonito, un artículo con apariencia científica o imagen impactante. 
En el blog mucha gente se ha puesto en contacto conmigo pidiendo que les diga si alguna noticia tiene base científica, y me he dado cuenta que muchas veces es complicado diferenciarlas, porque hay algunas muy elaboradas. 
El objetivo de este artículo no es definir la diferencia entre ciencia y pseudociencia, para eso existen muchos otros artículos, como podéis ver en este link

A continuación os voy a dar algunos trucos muy sencillos que yo uso para darle credibilidad a una noticia y que aunque no son infalibles, te dará más confianza a la hora de creerte una noticia y difundirla sin que nadie te pueda tachar de crédulo (o de algo peor):

1. No creas que nada es absolutamente cierto e irrefutable. La base del método científico es que no hay verdades inmutables, sino que todo se puede refutar mediante la hipótesis, experimentación y observación.  Pero hay bases científicas que tienen tantas evidencias que es prácticamente imposible de cambiar (la tierra NO es plana, punto).

2. ¿La noticia hace referencia a un artículo científico publicada en una revista científica de prestigio? ¿Cómo saber si una revista científica es de prestigio? En general (aquí habrá puristas que lo critiquen, pero vamos a lo sencillo) éstas están incluidas en un ranking llamada Journal Citation Reports, donde las evalúan todos los años y se les da una puntuación (índice de impacto) (existen otros rankings, pero este es el más habitual). Habitualmente, cuanto mayor es este índice, más fiable es la revista. No vale con que lo diga la Universidad X, si no está publicada en revistas internacionales, no te fíes. Hay instituciones que se hacen pasar por universidades para publicar artículos sectarios (prefiero no poner ejemplos concretos).

3. ¿Este artículo científico aparece en la noticia con su link y es fácil de acceder a él en el caso que quieras contrastar la información? Si no existe ese link, o el link te manda a otra noticia, y esta a otra noticia… directamente no te lo creas.

4. Si manejas el inglés, siempre es bueno leer el artículo original. Muchas noticias de internet interpretan de forma falsa el artículo al que hacen referencia (si os interesa mucho, me lo podéis mandar y me ofrezco a intentar explicároslo).

5. ¿En cuantos individuos se ha hecho el experimento? A veces, en revistas de bajo índice de impacto aparecen artículos describiendo un experimento realizado en muy pocas personas/animales/ensayos. Es decir, si lees que en un experimento se han analizado 10 personas, no te lo creas, si han hecho el experimento en 10.000 personas, puedes empezar a creértelo. Si lo hacen en animales o en células in vitro, puede ser un avance interesante, pero puede que al pasar a humanos o a gran escala no funcione. 

6. Si es una noticia muy impactante (la vacuna contra el SIDA, la cura del cáncer, la energía limpia definitiva…. ) contrástala, ese tipo de descubrimientos/avances se dan una vez en la historia.

7. ¿Te quieren vender un producto milagroso relacionado con esa noticia aparentemente científica impactante? Desconfía.

8. En general los avances científicos no vienen de un artículo aislado, sino de un conjunto de artículos que llegan a los mismos resultados. Es decir, si lees que un anciano del Tíbet ha encontrado la solución de los problemas del mundo… desconfía.

Espero que estos pasos os ayuden a diferenciar una noticia con base científica de una falsa. Y un último consejo, en caso de duda, no difundáis una noticia.

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jueves, 18 de mayo de 2017

Las bacterias ”buenas” luchan contra las “malas” en nuestra ensalada ¡¡y ganan!!

Las frutas y verduras son consideradas como uno de los componentes esenciales para una dieta sana. Concretamente el consumo de vegetales en forma de ensalada se está incrementando en la mayor parte del planeta. Sin embargo, en contraste con el inmenso potencial beneficioso de estos alimentos, hay un incremento de la preocupación de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud o de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, del inglés US Food and Drug Administration) de los riesgos de tomar este tipo de alimentos que están sin cocinar, por la presencia de patógenos difíciles de erradicar sin un tratamiento térmico.
En general, todos los vegetales están poblados por millones de bacterias, tanto beneficiosas como patógenas, que habitualmente son eliminadas cuando las consumimos mediante el cocinado de éstas o el lavado con desinfectantes o simplemente con agua. El problema es que, con este incremento del consumo, la elaboración de las ensaladas preparadas y la generalización de múltiples variedades y formas de conservación que muchas veces no es la más idónea, están apareciendo  algunos brotes que pueden ser preocupantes. Algunos ejemplos son el brote de listeriosis que apareció en enero de 2016 en EEUU, o el de Salmonella en los pepinos de 2015.
Una de las posibles soluciones para este problema es estudiar si se puede luchar contra las bacterias patógenas mediante la lucha biológica con bacterias beneficiosas. Con este objetivo un grupo de investigadores indios estudiaron las poblaciones de bacterias en zanahorias, peino, cebolla y tomate, y su trabajo lo acaban de publicar en el último número de la prestigiosa revista científica BMC Microbiology.


¿Cómo lo han hecho?

Compraron zanahorias, pepinos, cebollas y tomates de dos mercados en la India  (Hosur y Salem) entre abril y octubre de 2015. Aislaron bacterias tanto de dentro (sí, sí, ¡de dentro! ¡aunque le quites la piel a las verduras, sigues teniendo bacterias! Se llaman bacterias endófitas y son muy beneficiosas) como de fuera de la verdura. Identificaron las especies mediante secuenciación genética y caracterización bioquímica. Con toda esta información hicieron un estudio bioinformático y estadístico, especialmente orientado para ver la abundancia de los diferentes tipos de bacterias situados en cada verdura y de cómo se relacionan entre ellas.
Uno de los resultados más interesantes fue que había una gran abundancia de bacterias endofíticas (dentro de la verdura) en pepino y tomate comparado con la zanahoria y la cebolla. Cuando clasificaron estas bacterias en patógenas de humanos, de vegetales, beneficiosas de humanos y beneficiosas para vegetales, observaron que la zanahoria y cebolla tenían más bacterias patógenas humanas,  mientras que en el pepino y el tomate dominaban las bacterias beneficiosa para las plantas. 

Conclusiones

Aunque aún queda mucho que estudiar en el complejo mundo de las interacciones microbianas, estos científicos llegaron a la conclusión que las bacterias beneficiosas de las plantas podían llegar a combatir con las humanas por un mismo nicho (es decir, nuestras ensaladas), y creen que si se fomenta el uso de bacterias beneficiosas para la agricultura, no solamente beneficiarán a los cultivos, sino que además podrían conseguir que nuestras ensaladas sean mucho más seguras y sanas para nosotros.


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miércoles, 10 de mayo de 2017

Los microorganismos del suelo dirigen las migraciones de los árboles

Una de las grandes alteraciones que está provocando el cambio climático es la alteración de los tipos de árboles que existen en los bosques. Por ejemplo, cuando sube la temperatura a lo largo de varios años seguidos  en una montaña, como está ocurriendo por el calentamiento global, los árboles más adaptados a menores temperaturas van "migrando" (es decir, creciendo sus poblaciones) a mayores altitudes para poder mantener su rango de temperatura (aproximadamente, cada 167 metros la temperatura sube un grado de media). Pero se ha visto que no siempre es así, tiene que haber otros factores que afecten a esta “migración” de los árboles.
Por otra parte, los microorganismos del suelo tienen una influencia muy importante en las plantas (como puedes ver en esta otra entrada del blog sobre los microorganismos de la rizosfera). De hecho, los microorganismos que viven en las raíces, y concretamente en la rizosfera, se considera que son el equivalente de la microbiota intestinal  en los humanos, con la importancia en la salud que esto conlleva. Concretamente, se lleva unos años observando que el “Plant-soil feedback” (el proceso en el cual las plantas alteran las características bióticas y abióticas del suelo donde viven) puede ser utilizada por las plantas como un arma para “luchar por un territorio”. Es decir, diferentes tipos de plantas fomentan el crecimiento de bacterias beneficiosas para ellas y patógenas para otras especies con el fin de que ellas puedan sobrevivir mejor. Explicado de otra forma, las plantas de una misma especie utilizan el pequeño ejército del suelo para conquistar otro territorio.

Investigadores estadounidenses acaban de publicar en la prestigiosa revista nature ecology & evolution los resultados  de un estudio a gran escala sobre este fenómeno del “Plant-soil feedback”. En este estudio han descubierto que este fenómeno es mucho más importante de lo que se pensaba, y que es capaz de moldear los bosques. Han observado que la capacidad de las distintas especies de árboles para “conquistar” nuevas zonas depende en gran manera de la capacidad de éstos de manipular los microorganismos del suelo a su favor.

¿Cómo lo han hecho?

Hicieron varios estudios desde muchos puntos de vista. Por una parte, estudiaron una gran cantidad de zonas montañosas en Estados Unidos, analizando el suelo en cada uno de ellos, en diferentes estratos de altitud, contrastándola con la temperatura a lo largo de los años, así como la distribución de varias especies, especialmente el Populus angustifolia, de la familia del álamo o chopo.
En paralelo a esto, tomaron muestras de suelo a diferentes alturas de la montaña, en suelo que había sido modificado por árboles de P. angustifolia (es decir, que había sufrido un proceso de “Plant-soil feedback”), y otro sin modificar. Entonces cultivaron árboles independientes en los dos tipos de suelos, todos a la misma altura en condiciones de invernadero, y vieron que las plantas que eran cultivadas en suelo modificada por su misma especie crecían mejor. Es decir, las plantas crecían mucho mejor en suelo “preparado” por “su gente” que en suelo preparado por otras especies. En paralelo, hicieron estudios microbiológicos del suelo, demostrando que estas modificaciones del suelo eran debidas a los microorganismos del suelo.

Conclusiones

En este artículo se demuestra que los microorganismos afectan a nuestro entorno de las formas más insospechadas, ya que son capaces de “mover” bosques. Por esta razón, es importantísimo que se invierta en la investigación de los microorganismos que nos rodean, ya que puede ser la fuente de soluciones agrícolas, medioambientales o médicas de formas que hoy en día ni siquiera nos imaginamos. 


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martes, 2 de mayo de 2017

El futuro de la Yuca en peligro por la acumulación de mutaciones en su genoma

La yuca, aipim, mandioca, tapioca, guacamota o casava, es un arbusto muy cultivado en Sudamérica, África y el Pacífico. Debido a que en sus raíces contiene almidones de alto valor alimentario es la tercera fuente de carbohidratos más consumida en los países del trópico, después del arroz y el maíz. Aunque fue domesticada en Latinoamérica, se ha extendido también por África, llegando a ser un cultivo básico para la seguridad alimentaria en muchos de los países de este continente.
La mayor amenaza que sufre este cultivo tan importante es que, aunque la especie original se reproducía por semillas, hoy en día la yuca cultivada se reproduce casi exclusivamente mediante clones por estaquillas. Al no existir la mezcla de genes habitual en la reproducción sexual por semillas, a lo largo de muchos años se han acumulando multitud de mutaciones deletéreas en las variedades productivas del cultivo. Estas mutaciones deletéreas son aquellas que no producen la muerte, sino una reducción  de la capacidad de la planta para sobrevivir y/o reproducirse, provocando una pérdida del rendimiento que actualmente se estima en un 60%. Por hacer un símil con humanos, salvando las distancias, sería algo como los problemas que existen en la endogamia en poblaciones muy pequeñas aisladas, que al no haber diversidad acaban acumulándose enfermedades, alteraciones en la estatura o en el estado físico en general.
Un grupo de científicos compuesto por estadounidenses, ugandeses y nigerianos han identificado cuales son estas mutaciones nocivas con el objetivo de conseguir reducir estas mutaciones y mejorar así la productividad de los cultivos, y evitando que llegue a colapsar la especie en un futuro. Los resultados de este trabajo lo pueden leer en el último número de Nature genetics en este link.

¿Cómo lo hicieron?

Secuenciaron el genoma de 241 variedades de yuca con un gran precisión para asegurarse que las mutaciones detectadas no eran la causa de errores en a secuenciación.

Con toda esta información hicieron un complejísimo trabajo bioinformático, uno de estos fue comparar los genomas con el del árbol del caucho, que tiene el mismo origen que la yuca, pero que se diferenció de ella hace unos 27 millones de años.
Además también vieron algunos de los genes que se modificaron por la domesticación, como el aumento del almacenaje de carbohidratos (la yuca tiene entre 5 y 6 veces más almidón que su progenitor), o la eliminación del contenido en alcaloides como el cianuro, muy tóxicos para el hombre.
Una vez identificados la inmensa cantidad de mutaciones dañinas para la yuca, se preguntaron cómo era capaz de sobrevivir un cultivo con esta  inmensa cantidad de mutaciones dañinas (aunque tenga una pérdida de rendimiento tan importante). La respuesta más válida es que una gran cantidad de estas mutaciones en los alelos heterocigóticos. Es decir, aunque hay muchas mutaciones, al tener una segunda copia del mismo gen sin mutar, el daño se controla y el cultivo puede seguir siendo viable. Es decir, es espectacular que el cultivo de la yuca siga existiendo a pesar de la gran cantidad de mutaciones que se han ido acumulando, pero si somos capaces de "limpiar" estas mutaciones deletéreas, el rendimiento del cultivo podría mejorarse muchísimo.

Conclusiones

Este grupo de científicos ha conseguido dar un paso importantísimo para el mantenimiento de un cultivo como el de la yuca al que no se le ha prestado tanta atención en la investigación, entre otras causas debida a que es un cultivo minoritario en los países más ricos. Al conseguir una base de datos de los genomas de este cultivo tan importante se le da una herramienta importantísima a los mejoradores de este cultivo para poder mejorar la yuca, eliminando estas mutaciones, mejorando el rendimiento del cultivo, haciéndolo más sano y completo para las poblaciones cuya base es este alimento. Personalmente quiero destacar que esto es  otro bonito ejemplo sobre como la ingeniería genética y la biotecnología en general es capaz de aportar herramientas para luchar a favor de la seguridad alimentaria en el mundo.



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Artículos científicos para no científicos

El objetivo fundamental de este blog es acercar la ciencia a la sociedad de forma que todos seamos partícipes de los avances científicos, haciendo así una sociedad más justa, igualitaria y avanzada. A lo largo de este blog podrás informarte de forma amena, con el máximo rigor científico y de primera mano, de los últimos artículos científicos en las mejores revistas internacionales.

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